.....Que claman libertades y nacen de uniones solidarias; que son únicas en los labios, que al unísono cantan las mismas melodías de llantos y gritos. En el eco de las montañas hay un bello sonido de amor. ¿Has visto alguna vez a una rosa en silencio llorar?; es como ver morir un todo de paz, un mundo sin color, la nada con vestidos de piedad. ¿Has visto alguna vez a una estrella en silencio llorar?; es como una mujer triste, como un cielo sin dios.
.....Mis palabras que se hablan y se cantan y se callan para ser más sonadas. Que llaman a las injusticias por su nombre. Quiero mirarme en los rostros de cristal, los que no esconden nada, los que de nada se mofan y me aman. Al ver ponerse el sol mi deseo sería caminar con él hacia la otra cara del mundo, ¿o acaso se hunde en el mar?. ¿Elegir la oscuridad que duerme o la claridad que grita, corre y desprende al hombre de su conciencia?. Mi mundo es el que contempla absorto el misterio de miles de astros que iluminan mi ciudad cansada. ¿Cuántos wiskys necesitáis para entenderme, para leer entre líneas mi angustia?.
.....Mis palabras que se defienden del diálogo del viento. ¿Que hablo con el viento?. Escuchad en silencio, poned mucha atención:
- Viento: "¡Tétricos, cobardes, negras sombras, monstruos de azar sois!
- Yo: ¡No soy culpable!. Busca en los ojos del odio, en la violenta mano del poder. Yo aún vivo.
- Viento: No; aún mientes. Sientes guerra, muerte, miedo, cruz vacía. Lecho oscuro, frío de negras noches, rayos de fuego, truenos y rugidos.
- Yo: No hagas que caiga en tétrico deseo. Quiero vivir sin envolverme en la triste parodia de tus palabras muertas.
- Viento: Tendré que perdonar tu vida.
- Yo: ¡No me digas....! Asalto sin secreto de mi humilde pluma. Mis noches son de insomnio contenido besando esperanzas con rostro de mujer amiga. ¿De que vas tú a perdonarme....?
.....Mis palabras que simulan oraciones, que adivina el pensamiento fulminante del enamorado. como un eco que grabase los sonidos lejanos, las melodías de acompasadas notas celestiales. El silencio de todos los temores. Recuerdo esas palabras calladas, las que no dicen nada, las que en nada son escritas. Son palabras mudas y secretas, solo adivinadas, sugeridas, intuídas en tímidos sonidos; y son humanas, eternamente divinas, de carne y venas y sangre y flujos nacidas. Por eso hoy las imploro para que no digan nada. Son esas mis palabras, las palabras calladas.
.....Mis palabras como un eco de silencio; tan sugerente, emotivo y digno de pensamientos. Porque es un sonido inacabado, perturbado en sensibles oídos. Una fugaz nota en el cielo, en los inmensos rincones de lo profundo. Añorado en los escándalos, en largas frases de monótonos ruidos, como una letanía de frases hechas. Un tímido eco, implorado y convexo, que razona sin estruendo; mortificado silencio