Hoy tampoco se que escribir. Saturado el espacio de la mente, vacío el entusiasmo de reflejar sentimientos, hundido en la miseria del desánimo, se retuerce el alma en un grito de supervivencia, se agotan las palabras sacadas de la nada para confundir a los lectores sedientos de emociones. Solo miro a mi alrededor con el gesto de no querer saber nada, con una sonrisa ridícula que cuestiona tus posibilidades de expresarte y, es entonces, cuando naces sublime a la nada, al pensamiento vacío del silencio más elocuente. Ahora que nunca hay sol, que apenas bañamos nuestros cuerpos en la calidez de nuestras calles; ahora que la noche ni es mágica ni cubre de sombras los sueños; ahora que en mitad de una canción siempre hay un solo de fría lluvia; ahora que en el reloj de las horas marcadas solo el vasto rugir del aire marca los minutos de silencio; ahora que aún despiertos se hiela el alma como una caricia de acero frío, ahora tampoco se qué escribir.
Dormito levemente sobre un teclado hastiado de composiciones, sobre una fuente inagotable de ideas que van muriendo nada mas nacer, en el parásito conocimiento de los reclamos de las musas insatisfechas. Ni tan siquiera un leve dolor de cabeza que apunte a la creación de bellas frases, ni músicas místicas que acompañen una inspiración. Pero mi ansia por escribir se derrama como un rayo hambriento de palabras, como una secuencia de frases legibles que no mueran en el eco ambicioso de tus lecturas. Sólo tú y mis letras son melodía secreta en estas horas de desaliento, tristeza y tedio. Pero ahora, lo siento, tampoco se qué escribir.
Se agota el tiempo y me rebelo a tanta ineficacia de ideas, me absorbe un manantial de hastío incontrolado, la bajeza inútil de mis horas inciertas. La declamación del alma se ha dormido en una dulce fragancia de callados versos, poemas inacabados sobre el sucio papel abandonado. Sólo quiero escuchar una triste canción y soñar, soñar sin palabras, meditar en la nada que tanto me dice, sumergirme en un silencio que todo lo evoca, emocionarme con la cabeza y el corazón vacíos de sensaciones últimas. Ahora que mis frías manos en los bolsillos mueren, que recostada la cabeza en el ángulo muerto de la mirada de reojo se afana en no musitar nada; ahora en este silencio que me habla no se qué escribir
Dormito levemente sobre un teclado hastiado de composiciones, sobre una fuente inagotable de ideas que van muriendo nada mas nacer, en el parásito conocimiento de los reclamos de las musas insatisfechas. Ni tan siquiera un leve dolor de cabeza que apunte a la creación de bellas frases, ni músicas místicas que acompañen una inspiración. Pero mi ansia por escribir se derrama como un rayo hambriento de palabras, como una secuencia de frases legibles que no mueran en el eco ambicioso de tus lecturas. Sólo tú y mis letras son melodía secreta en estas horas de desaliento, tristeza y tedio. Pero ahora, lo siento, tampoco se qué escribir.
Se agota el tiempo y me rebelo a tanta ineficacia de ideas, me absorbe un manantial de hastío incontrolado, la bajeza inútil de mis horas inciertas. La declamación del alma se ha dormido en una dulce fragancia de callados versos, poemas inacabados sobre el sucio papel abandonado. Sólo quiero escuchar una triste canción y soñar, soñar sin palabras, meditar en la nada que tanto me dice, sumergirme en un silencio que todo lo evoca, emocionarme con la cabeza y el corazón vacíos de sensaciones últimas. Ahora que mis frías manos en los bolsillos mueren, que recostada la cabeza en el ángulo muerto de la mirada de reojo se afana en no musitar nada; ahora en este silencio que me habla no se qué escribir
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16 se han atrevido a comentar ¿Nada que decir?:
Pues para no saber qué escribir, has puesto unas letras muy hermosas en ese papel en blanco, jejjeje;))
TE DEJO BESOOOOSSSS CORAZÓNN¡¡¡
Siempre que no se sabe que escribir sale la tristeza y la desolacion, y que facil rellenar con esos sentimientos lineas en blanco.. deja el gris de tu mirada y mira con calidez a tu alrededor. quizás encuentres alegría en pasear por la calles desiertas bajo una fina lluvia que limpia de impurezas lo que un día estuvo manchado por el animo del desaliento... por que en definitiva, hoy no se que contarte al no saber tu que escribir.
Un beso D'Paula!
Gracias Mamen, eso son los ojitos con los que lees.
Un beso
jajaja muy bueno Ana: "hoy no se que contarte al no saber tú que escribir". La verdad es que no nos queda más remedio que pasear bajo la fina lluvia, ¡vaya año que llevamos!.
Un beso
¿Pero qué os pasa que estáis todos los blogueros de una tristeza melancólica subida de nostalgia y pesimismo, de desilusión férrea, de alegría abandonada y negro regocijo? Hoy encuentro tres páginas con idénticas entradas... Pero si esta fina lluvia nos envuelve delicada y deliciosamente con su capa de seda tornando especiales los momentos¡¡¡ Creo que está a punto de empezar a latir el pulso que anuncie la nueva llegada de un nuevo ser que os despertará de esa bruma espesa; queda poco más de un mes para que renazca de nuevo nuestra amiga primavera...
¿Pero quien ha dicho que la entrada sea melancólica?. simplemente no sabía que escribir; ¡hombre es triste no saber que escribir pero tanto como melancólico...! jajaja. Jorge, Jorge...
Un abrazo
Llueve sobre mojado...hasta el coño estoy ya de agua, niebla y grises...al principio hasta me hacía ilusión...porque yo no suelo utilizar paraguas y disfruto mojándome... pero ya no puedo, no puedo más, ni una gota más, ni una puñetera bruma más...QUE NO ME DEJA PENSAAAR, joder... un día y otro y otro, y otro más...QUE ALGUIEN PARE ESTO!!...Pero si justo hace dos años que tuve una oferta de trabajo de puta madre para irme a trabajar a Coruña y dije que no...no tuve que ponerme excusas...sólo me situé y me imaginé viviendo allí…día a día con la misma falta de luz…Paco, yo tampoco puedo con mi vida.
Un besico de los que ahora toca tomar.
R.
Pd. Revolutionary Road, gran película. Maravillosas interpretaciones. Vedla.
Pues para no saber qué escribir la verdad es que te has desahogado bien.
A veces es mejor dejar la mente en blanco, a modo encefalograma plano, para descubrirte.
Es que nosotros, andaluces de vino y siesta, de tapa y letargo de sol, nos ahogamos en la más mísera nube que se instale en la cornisa de nuesta peña. Es que....
R. Un beso con sol
estrella de mar: La mente en blanco es la fotocopiadora de todos nuestros recursos emocionales que, aún sin querer, afloran a la más mínima ocación. Ese encefalograma plano que tu comentas.
Un beso y te espero por aquí sismpre que lo desess.
Paco, me haces recordar a José López, de Corazón Urbano, en una entrada como la tuya. Te digo no lo mismo que a él pero algo similar. Aun cuando no se tengan ganas de escribir o cuando se piense que no hay tema, que no hay motivación, la inclinación del escritor es coger la pluma y dejarla correr. Sólo inica el camino y ya ves que sale algo exquisito. Pero es lógico pues hermano! cómo no va a serlo si está en tu naturaleza escribir!
Lo importante no es el tema, es cómo digas lo que dices o lo que no quieres decir, que en el fondo es lo mismo.
Mi abrazo enorme, como siempre Paco.
Walter, amigo, la función de entradas como estas es precisamente esa, demostrar que aún sin tema aparente, la misma falta del mismo se convierte en un tema. Solo demuestra la predisposición que debemos de tener para comunicarnos, expresar lo que sentimos, en cualquier momento y situación, con los medios que en ese momento disponemos, con la riqueza de la palabra que siempre, siempre, sugiere formas que alimentan el contenido.
Un abrazo amigo
Paco, ya está bueno tu silencio, amigo. Ya es hora de que agarres la pluma y no la sueltes hasta que te deje colgar algo, no?
Mi abrazo enorme.
Llevas razón Walter, ahora mismo precisamente iba a subir dos entradas. Gracias amigo
Un abrazo
Hola... ¿Sabes? Me encontré por pura casualidad con tu blog y me quedé pensando en ¿Qué es la casualidad? Que hizo que me topara con tus escritos al no saber que escribir.
No sé quien eres, y no sabes quien soy...Pero quiero decirte que me pareció genial aquello que escribiste.
La cúspide de nuestros escritos se dan cuando "No sabemos que escribir"
Gracias Alesca. Cuando no sabemos qué escribir siempre nos sale esa impotencia que llena de palabras vacías el papel, la hoja en blanco que espera, expectante, el nacimiento de sensaciones donde recostar nuestra necesidad de expresar.
Un saludo
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